martes, 28 de febrero de 2012

Sellos de papa y corcho


El fin de semana pasado dejamos las ollas a un lado y usamos las papas para fabricar sellos. Para hacerlos sólo hay que cortar una papa al medio, dibujar una forma en lápiz y después retirar con un cuchillo pequeño toda la parte externa de la figura (los cortapastas para galletitas pueden facilitar esta tarea).

Una vez que tenemos los sellos listos el paso siguiente es embeberlos en témpera, acuarela o tita y presionarlos sobre la superficie que queremos estampar.

También usamos corchos. Son perfectos para hacer círculos. Si quieren saber más sobre sellos, les paso un blog increíble: Geninne's Art Blog. Ahí encontrarán un tutorial muy claro para hacer sellos de goma y un listado con todos los materiales necesarios. Les recomiendo que se den una vuelta por este sitio si aún no lo conocen. Vale la pena.

martes, 14 de febrero de 2012

Mini pavlovas de higos


Siempre me pareció un poco intimidante cocinar merengues porque requieren de una cocción terriblemente larga a fuego muy muy bajo. Además, nunca me pareció que valiera la pena el esfuerzo. Se pueden comprar en cualquier panadería y son igual de ricos. Pero las pavlovas no son merengues comunes: son crocantes en su exterior y esponjosos por dentro. Por eso no necesitan un horneado tan largo y demandante.
Una vez que están listos fríos rellenarlos es lo más divertido. Todas las cremas les quedan bien y lo tradicional es terminarlas con frutas, lo que le da a este postre lleno de texturas un color, un brillo y una frescura irresistibles.
Asique finalmente me atreví a prepararlas y se convirtieron en mi forma predilecta de utilizar las claras que me sobran de otras preparación (al menos durante este verano). En esta receta las rellené con crema batida, higos, miel y almendras fileteadas y tostadas. Otra fórmula infalible es una combinación de igual cantidad de crema de leche batida y de queso mascarpone con un poco de azúcar o miel, más frutas rojas o duraznos.
Después de cocinarlas, comerlas y sacarles fotos para este post, el nombre pavlova me quedó dando vueltas en la cabeza y hubiera apostado que se trataba de un postre ruso. Pero me equivoqué, si bien fue bautizado en honor a la famosa bailarina rusa Anna Pavlova, la receta nació durante una gira de la artista por Oceanía. Al día de hoy, los historiadores gastronómicos de Australia y Zelanda se disputan su nacionalidad de origen.


Para 12:
3 claras
200 grs. de azúcar
1 cdita. de maizena (almidón de maíz)
6 higos
200 grs. de crema de leche
2 cdas. de miel y un poco más para decorar
Almendras fileteadas y tostadas, cantidad necesaria


Precalentar el horno al mínimo (100 grados). En una batidora eléctrica, batir las claras a punto de nieve hasta que formen picos. Incorporar el azúcar poco a poco en forma de lluvia. Una vez que el merengue esté firme y brillante apagar la batidora. Con la ayuda de una espátula, incorporar la maizena con movimientos envolventes, cuidando que no se baje la preparación.
Forrar una placa de horno con papel manteca enmantecado (o con Fritolín), y con dos cucharas – o con una manga- armar los 12 merengues, presionándolos un poco en el centro para formar un pequeño hueco en donde colocar el relleno. Llevar al horno por 45 minutos. Una vez que están fríos, batir la crema la crema y mezclar con dos cucharadas de miel. Acomodar un poco sobre cada pavlova, por encima acomodar medio higo cortado en tres gajos, y terminar con unas gotas de miel y algunas almendras fileteadas.