lunes, 29 de marzo de 2010

Barrio chino


Fotos: Mercedes Monti
La semana pasada me di una vuelta por el barrio chino*. Por si no lo conocen, queda a metros de la estación de tren Belgrano “C”, de la línea Mitre, que va de Retiro a Tigre. Sobre la calle Arribeños, entre Juramento y Olazábal, se encuentran la mayoría de los negocios.
Hay muchos bazares y tiendas de recuerdos, en los que venden teteras, cuencos de distintos tamaños, woks, arroceras, vaporieras de bambú, lámparas de papel, y pequeños muñecos del gato de la buena fortuna llamado Maneki Neko (tiene una de sus patas levantadas y saluda, por eso muchas veces se lo ve en los negocios, ya que se dice que atrae a los clientes).

Practicamente uno pegado al otro están los restaurants chinos. Los hay de todo precio. En los más económicos, al mediodía, de lunes a viernes, ofrecen menús con entrada y plato principal, que cuestan entre $ 22 y 28. A la noche comer es un poco más caro, sale alrededor de $80 por persona.
Sirven todas las recetas típicas: arrolladitos primavera, ravioles chinos fritos -los wong tang-, a la plancha o al vapor, chou fan (arroz saltado con cerdo, camarones o pollo), chou mien (fideos de arroz saltados), chop suey.
Yo conozco Palitos -aunque nunca probé su plato más famoso, el pollo con tres aromas, con jengibre, albahaca y ajo-, y Lai Lai. Otros son Dragón Porteño y Todos Contentos. China Rose, BuddahBA, y Hsiang Ting lang ya son un poco más caros.
Pero además de comida china se pueden probar platos de otros países de Oriente, como de Corea, en Keum Kang San, de Japón, en Dashi, o Tailandesa, en Lotus Neo Thai. De este último me llamó la atención su ambientación, que se luce sobre todo de noche. Recrea un jardín de loto, con luces forma de flores, y mesas bajas o altas. La carta incorpora ingredientes como la leche de coco, los currys, y las frutas tropicales. Algunos ejemplos: curry verde de pollo o cerdo con berenjenas en leche de coco, pollo saltado con castañas de cajú, langostinos con chili, o postres como los buñuelos de banana con miel o el budín de coco.

Pero yo más que nada voy al barrio chino a los supermercados. Por la variedad de productos, este es un punto gourmet ineludible de la ciudad de Buenos Aires. Compro tanto en Ichiban (Arribeños 2233) - los carteles de los productos están en español-, como en Casa China (Arribeños 2257). Este último tiene dos sucursales, la más grande tiene pescadería y en el piso de arriba, los fines de semana, funciona un bazar.
¿Qué se puede comprar? Pescado fresco muy bueno, rolls enteros de sushi, para después cortar las distintas piezas (que cuenta alrededor de $15), salsa de soja, salsa teriyaki, aceite de sésamo (es muy fuerte), vinagre de arroz (se usa para preparar el arroz del sushi pero también es rico para ensaladas), verduras como el bok choy (repollo chino), los hongos shitake, o berenjenas largas y más finitas que las comunes, fideos de arroz, sake, pasta se sésamo (se usa para hacer hummus, por ejemplo), y etc, etc, etc…
Les recomiendo que si van, que prueben el helado de palito Melona, de origen surcoreano, que se vende en los barrios orientales de todo el mundo. Cuesta $3, y se encuentra en las heladeras al lado de las cajas registradoras. Viene en varios sabores pero yo prefiero el de melón.

Algunos datos más aportados por los lectores: Los supermercados sólo aceptan efectivo. Casa China cierra los lunes, mientras que Ichiban los miércoles. El resto de los días abren de 9. 30 a 21. El martes es el mejor día para ir de compras porque reciben mercadería, y entonces todo está muy fresco.


*Quizás llegué a esta parte de la ciudad porque recién terminé un libro de un autor japonés que me gustó mucho, Tokio Blues, de Haruki Murakami. En el verano ya había leído otra novel de él, Al sur de la frontera, al oeste del sol . No recuerdo haberme cruzado con ningún autor chino hasta ahora, pero adoro la estética y las imágenes de las películas de Wang Kar Way Con ánimo de amar y 2046, o las de Zhang Yimou, El tigre y el dragón, Héroe y La casa de las dagas voladoras.

jueves, 25 de marzo de 2010

Galletitas de avena


Fotos: Mercedes Monti
La receta de estas galletitas de avena la saqué del primer número de la revista de Maru Botana, que salió este mes. No son de esas galletitas bien crocantes, sino que, por el contrario, son esponjosas, y hacen muchas migas cuando se van rompiedo (y desapareciendo) con cada bocado.
Yo las preparé con nueces pecan, pero también pueden ponerles pasas, almendras o todo junto.

Para 12 unidades:
125 grs. de manteca
1 cdita. de esencia de vainilla
¾ taza de azúcar rubio
1 huevo
135 grs. de avena
½ taza de nueces
¾ taza de harina 0000
1 pizca de bicarbonato de sodio


Precalentar el horno a temperatura moderada. En un bol, batir la manteca con la el azúcar, el huevo, y la esencia de vainilla hasta que quede una preparación cremosa. Agregar la avena, las nueces y la harina, previamente tamizada con el bicarbonato.
Con las manos enharinadas, hacer bolitas y acomodarlas en una placa enmantecada dejando uno par de centimétros entre cada una. Aplastarlas un poco con la mano y llevar al horno por aproximadamente 12 minutos. Dejarlas enfriar sobre una rejilla.

sábado, 20 de marzo de 2010

Perú: Puno y alrededores


Fotos: Mercedes Monti
Como les había prometido, acá más fotos de mi viaje a Perú. Les copio abajo el recuadro sobre Puno, Sillustani y Antucolla que salió junto a la nota que escribí de Taquile en el suplemento Turismo de La Nación:

"A partir de la década del 90, Puno se posicionó como destino turístico gracias a sus alrededores y a estar situada a orillas del lago Titicaca. En la ciudad no hay mucho más para ver además de su bonita catedral, construida en el siglo XVII, de estilo barroco español pero con detalles andinos, situada en frente a la plaza principal, por la que rondan los tricitaxis.

Entre el 2 y el 5 de mayo es realiza aquí la Feria de las Alacitas a la que llega gente de los pueblos vecinos para pasear, probar los dulces que venden en los puestos, y comprar miniaturas de autos, casas, cocinas, y heladeras que después llevan a bendecir con la esperanza de que durante el año se vuelvan realidad. Pero su celebración más famosa es la de la Virgen de la Candelaria, en la que más de 200 danzas dan cuenta de porqué Puno es la capital folklórica del Perú.



A 34 kilómetros de Puno, en medio del altiplano peruano, se encuentra el Lago Umayo. Allí se levantan las ruinas funerarias Sillustani, pertenecientes a la cultura colla, y consideradas un centro energético por los turistas místicos. Por los alrededores andan pastorcitos y pobladores, que al igual que los turistas, disfrutan del paisaje. La ruta que lleva hasta estas ruinas pasa por Atuncolla, en donde muchos viajantes paran a saludas y a conversar un ratito con los campesinos que habitan las casas de piedras que se hallan a los costados del camino, en las que no faltan dos pequeños toros de arcilla que protegen la entrada".

jueves, 18 de marzo de 2010

Tortitas de batata y jengibre


Fotos: Mercedes Monti
Aunque suene raro, muchas verduras quedan muy bien en las preparaciones dulces. Las batatas son una de ellas, pero también las zanahorias, el zapallo, las remolachas y hasta los zucchinis se utilizan como ingredientes de tortas o postres.
En el caso de esta receta que saqué del blog Cannelle et vanille (le hice algunos cambios según lo que yo tenía en mi cocina, pero es básicamente igual), las batatas aportan a la masa humedad y un sabor particular. Yo les puse sólo jengibre, pero también le pueden agregar canela y una pizca de nuez moscada.
Los moldes que usé son bastante pequeños, por eso me alcanzó para una docena, y además me sobró un poco de masa, que utilicé para hacer tres cupcakes de yapa. A estos últimos los cociné en moldes para muffins, y una vez fríos, los cubrí con un poco de ganache de chocolate. Para terminar, una pequeña rosa de azúcar de esas que se compran en las casas de repostería.


300 grs. de puré de batatas cocidas al horno o al vapor.
100 grs. de azúcar negra
50 grs. de azúcar
3 huevos
100 grs. yogur natural
100 grs. de aceite vegetal

ralladura de media naranja
200 grs. de harina
1 pizca de sal marina
½ de cucharadita de jengibre en polvo, o, si tienen, 1 cdita. de jengibre rallado
½ taza de nueces picadas

Calentar el horno a temperatura media.
En un bol grande, combinar la harina, la sal y el jengibre.
En un recipiente aparte, incorpore juntos el puré de batatas, el azúcar, los huevos, el yogur, el aceite y la ralladura de naranja.
Verter los ingredientes húmedos sobre los seco y mezclar bien. Va a quedar una masa blanda. Agregar las nueces picadas.
Llenar pequeños moldes previamente enmantecados hasta ¾ de su capacidad. Llevar al horno picadas hasta que al insertarles un palillo en centro, este salga limpio. El tiempo de horneado varía según el tamaño de los moldes.
Una vez cocidos, dejarlos enfriar un poco y luego desmoldarlos sobre una rejilla. Espolvorearlos con azúcar impalpable, o cubrirlos con una ganache de chocolate.

martes, 16 de marzo de 2010

Perú: Taquile


Fotos: Mercedes Monti
Hace un par de años estuve a Perú. Todo el viaje fue increíble, pero recuerdo como uno de los lugares que más me gustó a la Isla de Taquile, ubicada en medio del lago Titicaca.
En un día inolvidabe, subí los senderos de piedra hasta llegar a la plaza, centro de la comunidad de la isla. Pude ver como vivía y trabajaba la gente del lugar, que al día de hoy sigue vistiendo los trajes típicos cargados de colores.




Si quieren leer un poco más sobre Taquile, en donde los hombres tejen y las mujeres hilan, les dejo este link con una nota que escribí para el suplemento de Turismo del diario La Nación, que salió publicada en 2008.
Esta semana voy a subir más fotos del resto de los lugares que conocí en aquel viaje, ¡al que me hubiera encantado agregarle quince días más!



jueves, 11 de marzo de 2010

Ensalada de remolachas


Fotos: Mercedes Monti para El tenedor rosa
Esta ensalada de remolachas admite muchas variables. Se puede cambiar el queso, o se le puede agregar alguna mezcla de semillas. Todo depende del gusto de cada uno, o de lo que tengamos en la heladera. Esta cantidad es para dos porciones aproximadamente.

100 grs. de rúcula
70 grs., más o menos, de queso azul o queso feta
300 grs. de remolachas ya limpias, asadas o cocidas al vapor, y peladas
Opcional: nueces, pistachos o semillas de girasol

Vinagreta:
1 cucharada de aceite de oliva
1 cucharadita de té de aceto balsámico
1 cucharadita de té de miel
Sal y pimienta, a gusto

Limpiar y secar bien las hojas de rúcula. Acomodar encima las remolachas cortadas en gajos y el queso desgranado con tenedor. En un recipiente pequeño mezclar todos los ingredientes de la vinagreta y rociar por arriba de la ensalada.

martes, 9 de marzo de 2010

Aguada en la sierra


Fotos: Mercedes Monti para El tenedor rosa
Una amiga me trajo del Valle de Traslasierras, Córdoba, este pequeño cuaderno hecho a mano cubierto con fieltro de colores y adornado con una mariposa. Lo compró en Aguada de la Sierra, en el pueblo de San Javier.
En ese lugar en medio de las montañas funciona un molino de papel, en donde se produce papel hecho a mano a base de fibras vegetales renovables, reciclados de trapos de algodón y lino, y de papeles.
También trabajan el fieltro, ese paño peludito y acolchonado que se produce con vellón de pura lana de oveja y pura lana de llama, por lo que no posee ninguna fibra sintética, y que adquiere sus colores con tinturas naturales, obtenidas de hierbas, cortezas o cochinillas.
Además de ofrecer sus productos, el Molino Aguada en la Sierra ofrecen cursos intensivos de papel hecho a mano, encuadernación, caligrafía, fieltro y tinturas naturales.Algún día me voy a dar una vuelta. De momento estoy feliz con mi cuadernito cordobés.

miércoles, 3 de marzo de 2010

Tarteletas de maracuyá y chocolate


Fotos: Mercedes Monti para El tenedor rosa
El maracayá, cuando está maduro, es de esas frutas que ni bien el cuchillo las atraviesa y caen las dos mitades a los costados, toda la cocina se llena con su aroma, que hasta ese momento permanecía encerrado herméticamente dentro de la cáscara.
Este curd es una mezcla de varias recetas. Se puede usar para rellenar una torta, una tarta, para untar encima de galletitas o de scons. La combinación con chocolate de estas tarteletas que vi en el blog italiano Il cavoletto di bruxelles me pareció interesante ya que los cítricos con chocolate siempre se hacen buena compañía.

Curd de maracuyá:
1 taza de pulpa de maracuyá (sin de desperdiciar ni una gota, y si son grandes y maduras, con 4 puede alcanzar, sino 6 o 7, más o menos)
4 yemas
2 huevos
½ taza de azúcar
120 grs. de manteca


Cortar al medio las frutas y retirar la pulpa aprovechando todo el jugo. Pasarla por la procesadora o por la licuadora para que se desprendan las semillas. Colar la pulpa, reservar una cucharada de semillas, y desechar el resto.
Derretir la manteca en una cacerola pequeña a baño María e incorporar la pulpa de maracuyá, el azúcar y los huevos. Mezclar constantemente con una cuchara de madera hasta que hierva. Sin dejar de mezclar, cocinar por dos o tres minutos más, hasta que espese. Retirar del fuego. Colar la preparación. Agregar las semillas de maracuyá reservadas. Dejar enfriar un poco y guardar en un frasco esterilizado con tapa en la heladera o en un bowl cubierto con papel film en contacto con la crema.


Para 8 tarteletas:
Masa sucreé
300 grs. de harina 0000 (o 280 grs. de harina más 20 grs. de cacao)
80 grs. de azúcar
1 pizca de sal
150 grs. de manteca
1 huevo
1 chorrito de agua fría, si es necesario


Ganache de chocolate:
170 grs. chocolate semiamargo
100 grs. crema de leche
250 grs. de curd de maracuyá


1- Mezclar la harina con el azúcar, y la sal. Agregar la manteca fría en cubos. Integrar todo hasta formar un arenado -puede ser con las manos o en una procesadora. Agregar el huevo y un chorrito de agua si es necesario para terminar de formar el bollo. Envolverla con papel film y guardarla en la heladera por una hora.
2- Precalentar el horno a fuego medio. Mientras tanto, estirar la masa sobre una superficie enharinada y con ella forrar la base de los moldes, previamente enmantecados. Pinchar un poco la masa con un tenedor y llevar las tarteletas al horno hasta que esté apenas dorada. Dejar que se enfríen un poco, desmoldarlas, y dejarlas terminar de enfriar sobre una rejilla.
3-Preparar la ganache: calentar la crema de leche en una cacerolita, hasta que llegue a punto de ebullición. Apagar del fuego y agregar el chocolate picado. Dejar reposar 10 minutos y recién entonces revolver hasta que el chocolate se disuelva completamente.
4-Rellenar las tarteletas con la ganache y llevar a la heladera hasta que se ponga firme. Finalmente, cubrir con una capa de curd de maracuyá.

lunes, 1 de marzo de 2010

Puerto de frutos de Tigre


Fotos: Mercedes Monti Para El tenedor rosa
Hoy a la mañana fui al Puerto de frutos de Tigre a comprar unos plantines de hierbas. Me llevé salvia, eneldo, estragón, menta inglesa ($5 cada uno) y una planta más grande de romero ($15). Además tenían tomillo, cinco variedades más de menta, ajíes picantes, lavanda, ciboulette, curry, orégano. Después sólo hay que trasplantarlas a una pequeña parcela o a macetas, siempre con buena tierra, y quedan a mano para agregar a la comida de todos los días. No ocupan mucho lugar ni requieren demasiados cuidados. Tampoco hace falta tener un jardín. Se acomodan bien en un patio, o un balcón, lo más cerca posible de la cocina. Yo los compré en Tigre pero se consigue en la mayoría de los viveros, a veces hasta en los supermercados.



Como ya estaba ahí, aproveché para dar una vuelta por el Puerto de Frutos, que a pesar de su nombre, ya no alberga a muchas fruterías. Sólo quedan un par. Lo que abundan son los puestos con canastos y muebles de mimbre de todo tipo y tamaño; los objetos de madera, muchos de ellos para cocinar, como los palos de amasar - grandes, chicos y de juguetes-, las cucharas, los palitos para miel o las ñoqueras. También sillas, mesas, cómodas, baúles. Uno de los lugares con más variedad de muebles de pino listos para pintar es Eme jota (Sarmiento 17, tel. 4731-2907), sobre una de las calles que bordean el Puerto.
Hay que llegar temprano porque se llena de gente, sobre todo los fines de semana.