jueves, 31 de diciembre de 2009

¡Feliz 2010!



Fotos: Mercedes Monti para El tenedor rosa
El martes vinieron algunas amigas a casa para despedir el año. Comimos una sopa fría de remolachas (a la que no le llegué a sacarle la foto), después unos fideos con jamón crudo, tomates cherries y rúcula, y de postre, unos higos asados con miel y vino cosecha tardía acompañados por un copo de yogurt natural y una estrella crocante.

miércoles, 30 de diciembre de 2009

Punta del Este II: Flo´s café & bar

En la barra, para ir en cualquier momento del día, a tomar un café, a almorzar o también a la noche, está Flo´s. Un lugar chico, con el detalle de una pequeña terraza con vista al mar. La carta es corta, sin platos muy elaborados, pero buenos: ensaladas, pizzas, sándwiches, omelletes y un par de postres. Yo pedí una ensalada de verduras grilladas con queso de cabra. De postre, el budín de naranjas. Son riquísimos los brownies y la torta de brownies.
Nunca olviden que en Punta del Este todo, o prácticamente todo, sale el doble.
Fotos: Mercedes Monti para El tenedor rosa.

martes, 29 de diciembre de 2009

Prynt



Hace poco más de un mes que nació la marca Prynt, de accesorios para el hogar. Ofrece desde delantales ($90), manteles de distintos tamaños (desde $195), servilletas ($15), individuales ($40), repasadores ($30), manoplas ($40), hasta fundas para tablas de planchar ($85), cortinas de baño ($215), necessaires (desde $55) y gorras de baño ($45). Todo en tres estampas exclusivas que le aportan un toque de diseño a la rutina de la vida doméstica. También lonas ($180) y bolsos ideales ($175) para llevar a la playa.
Los productos se pueden comprar a través de la página web, y también en los negocios L&R Handcraft, Montevideo 1691, o en Lista Propia, Gurruchaga 1352.

lunes, 28 de diciembre de 2009

Punta del Este I: La Huella

Ya estoy de vuelta en Buenos Aires. En este primer post tras mi regreso les quiero contar un poco lo que estuve probando en la costa uruguaya. En Punta del Este hay muchos lugares ricos para ir a comer, algunos de temporada y otros que abren todo el año, como el Parador La Huella, que queda sobre la playa en el pueblo de José Ignacio. Ya es un clásico, perfecto para ir al mediodía y comer viendo el mar, pero también de noche tiene su encanto.
Los imperdibles para mí son las rabas, siempre crocantes, y la caipiroska con mucha lima. Eso sin contar el pan, que es la perdición - a mi hija la mantuvo entretenida durante todo el almuerzo- y lo llevan a la mesa acompañado de tres dips, o a la noche con manteca y aceite de oliva. La carta tiene muchas opciones, que van desde el sushi hasta el horno de barro. Hay alguna pesca del día o la m a la plancha, que se puede acompañar con verduras asadas o papas escarchadas.

Si van al mediodía y prefieren algo más liviano hay ensaladas o una mini tarta de cebollas gratindada con queso de cabra que a mi me encanta. Los postres no se quedan atrás, son famosos sus volcanes, tanto el de chocolate como el de dulce de leche, que viene acompañado con helado de banana.
Este año también se puede elegir una tarta tibia de duraznos y ciruelas, muy rica, o una mini Philadelphia cheescake con salsa de arándanos también muy recomendable. En general los platos son bastante simples y despojados. La gracia esta está en la calidad de los productos.
Es indispensable reservar. Como fui en diciembre la cantidad de gente era moderada, pero en enero explota. Yo creo que es preferible ir entre semana.
Fotos: la de más arriba, gentileza La Huella, el resto, Mercedes Monti para El tenedor rosa.

viernes, 11 de diciembre de 2009

Vacaciones

Aunque muchos no estén de acuerdo conmigo, diciembre me parece un mes ideal para irme de vacaciones. Quizás no tenga el mismo clima que enero o febrero, pero se compensa con la tranquilidad. Por otra parte, me gusta estar en enero en Buenos Aires. Hay menos tráfico y al haber menos gente, la vida toma otro ritmo, se desacelera un poco.
Justamente por todo esto aprovecho estos días para tomarme un descanso. Vuelvo para navidad y prometo ponerme al día.

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Torta de chocolate y frambuesas

Fotos: Mercedes Monti para El tenedor rosa
¡Otra vez chocolate!! Hace muy poco les pasé una receta de torta húmeda de chocolate. Esta es muy parecida, pero más fácil y con frambuesas, del blog Chocolate and Zucchini. La combinación de la acidez de esta fruta roja con la untuosidad del chocolate es tan buena que ya es un clásico que se puede encontrar en forma de trufas, bombones o en la tradicional torta Linzer.

200 grs. de manteca
200 grs. de chocolate semiamargo
1 taza de azúcar
4 huevos grandes
½ de taza de harina 0000
1 pizca de sal
1 y ½ tazas de frambuesas (si están congeladas, descongelarlas) y algunas extras para decorar

Precalentar el horno a temperatura baja. Enmantecar un molde desmontable de 20 cm. de diámetro. Derretir el chocolate con la manteca. Agregar el azúcar. Dejar enfriar un poco y agregar los huevos de a uno. Pisar las frambuesas groseramente con un tenedor y mezclar con el resto de la preparación (está bueno que queden algunas medio enteras). Por último, la harina tamizada con la sal en forma de lluvia. Cocinar por 30 minutos. Apagar el horno y dejar la torta 5 minutos más adentro con la puerta cerrada.
Retirarla del horno, dejarla enfriar, y llevar a la heladera un para de horas. Retirarla del frío un rato antes de servir. Esto dice la receta original. Pero a mi también me gusta a temperatura ambiente.

martes, 1 de diciembre de 2009

Roses are roses

La semana pasada planté rosas en mi jardín. Por eso me pareció un buen momento para mostrarles esta vajilla de porcelana llena de rositas de la marca Roses are roses, creada por Andrea Frigerio. En su catálogo pueden encontrar básicamente cremas, perfumes y todo tipo de productos de belleza, pero también objetos deliciosos que ayudan a que algunos momentos de la vida diaria, como el desayuno, sean más placenteros.

Individuales, servilletas, delantales, manoplas, juegos de té y de platos, mugs, todo lleno de rosas. También platería. Pero más allá de la mesa y la cocina, me conquistaron los atomizadores de cristal. Parecen sacados del camarín de una diva de Hollywood de los años 50.

Palmas de Pilar y Paseo Alcorta.